Inicio/Blog/Compostaje

Cómo compostar en casa paso a paso (Guía 2026)

11 min de lectura

Aprender cómo compostar en casa paso a paso es una de las formas más efectivas de reducir tu basura diaria. Gran parte de lo que tiramos en la cocina (cáscaras, restos vegetales, posos de café) puede volver a la tierra como compost. Y lo mejor: no necesitas un jardín enorme ni una “vida perfecta” para empezar.

La mayoría de problemas que asustan a los principiantes (mal olor, mosquitas, mezcla húmeda) no son inevitables: aparecen cuando falta equilibrio entre materiales, aire y humedad. Si entiendes tres conceptos básicos, el compostaje se vuelve simple y hasta satisfactorio.

En esta guía te explico qué necesitas, cómo armar la mezcla, qué sí y qué no se composta, cómo mantenerlo sin olor, y qué hacer si algo sale mal. También incluyo un checklist para empezar hoy mismo.

Conceptos clave: “verdes”, “marrones”, aire y humedad

El compostaje es un proceso biológico: microorganismos descomponen materia orgánica. Para que trabajen bien, necesitan una dieta equilibrada y un ambiente con oxígeno.

Materiales “verdes” (ricos en nitrógeno)

Aportan humedad y nitrógeno. Ejemplos: restos de frutas y verduras, posos de café, bolsas de té (sin grapas), cáscaras de huevo trituradas (en pequeña cantidad).

Materiales “marrones” (ricos en carbono)

Aportan estructura y carbono. Ejemplos: hojas secas, cartón sin plastificar, papel sin tinta brillante, serrín (no tratado), ramitas, paja.

Regla práctica para principiantes

Si huele mal o está muy húmedo, casi siempre falta “marrón” y aire. Si está seco y no avanza, falta “verde” (humedad y nitrógeno).

Cómo compostar en casa paso a paso

Paso 1) Elige tu sistema (según espacio y rutina)

Si tienes patio o terraza, una compostera ventilada es ideal. En departamento, puedes usar una compostera compacta o vermicompostaje (con lombrices) si te resulta cómodo. La mejor opción es la que vas a usar de verdad, no la “perfecta” en teoría.

Paso 2) Prepara una base “marrón”

Empieza con una capa de hojas secas o cartón troceado. Esta base ayuda a evitar exceso de humedad y mejora la aireación. Si compostas restos de cocina a diario, el “marrón” es tu mejor aliado para mantener el equilibrio.

Paso 3) Agrega “verdes” en porciones pequeñas

Añade restos vegetales picados (se descomponen más rápido) y cúbrelos siempre con una capa de “marrón”. Esto reduce olores y dificulta la aparición de mosquitas.

Paso 4) Mantén humedad “de esponja escurrida”

La mezcla debe sentirse húmeda, pero no chorrear. Si al apretar sale agua, agrega más cartón/hojas. Si está seca y polvorienta, agrega restos verdes o rocía un poco de agua.

Paso 5) Aireación: mezcla cuando haga falta

El oxígeno evita malos olores. Si notas zonas compactas, mezcla o “voltea” para oxigenar. No hace falta mover todos los días; la frecuencia depende de tu volumen de residuos y del clima.

Paso 6) Espera, observa y ajusta

El compost maduro suele tener olor a tierra y textura suelta, con pocos restos reconocibles. Si aparecen problemas, casi siempre se solucionan ajustando “marrones”, aire y humedad.

Qué sí y qué no se puede compostar

Sí (en general)

  • Restos de frutas y verduras (sin exceso de cítricos de golpe).
  • Posos de café y filtros de papel.
  • Hojas secas, cartón troceado, papel sin plastificar.
  • Cáscaras de huevo trituradas (en poca cantidad).

No (para evitar plagas/olor)

  • ×Carne, pescado, huesos y grasas.
  • ×Lácteos.
  • ×Restos cocidos muy condimentados (pueden atraer plagas).
  • ×Material con plástico o cartón plastificado/brillante.

Herramientas para empezar a compostar

Si estás armando tu espacio, puedes comparar composteras domésticas, aireadores y baldes para residuos orgánicos.

Ver opciones en Amazon →

Consejo: prioriza ventilación, tapa firme y tamaño adecuado.

Problemas comunes (y cómo solucionarlos)

Huele mal

Suele ser falta de oxígeno o exceso de “verdes”. Solución: agrega más “marrones” (cartón/hojas), mezcla para airear y evita poner grandes cantidades de restos húmedos sin cubrir.

Aparecen mosquitas

Solución: entierra los restos bajo “marrones”, usa una tapa o capa seca arriba, y evita frutas muy maduras sin cubrir.

Está muy húmedo / con líquidos

Solución: añade cartón troceado, hojas secas y mejora el drenaje/aireación. Recuerda: la humedad ideal es de “esponja escurrida”.

No avanza

Puede faltarle humedad, “verdes” o estar muy frío. Solución: agrega restos verdes, ajusta humedad y dale tiempo. Picar los residuos acelera mucho el proceso.

Conclusión: compostar es un hábito, no un proyecto perfecto

Si sigues un sistema simple (marrón + verde + aire + humedad), el compostaje se vuelve estable. Empieza con poco: guarda cartón, separa residuos orgánicos y cúbrelos siempre con “marrón”. Eso elimina la mayor parte de los problemas.

Con el tiempo, vas a ajustar cantidades y ritmo según tu hogar. La clave es constancia: cada semana de práctica mejora el resultado.

Montar tu kit de compostaje en casa

Revisa composteras domésticas, baldes para residuos orgánicos y accesorios útiles para mantener el compost sin olor.

Comprar en Amazon →

Tip: busca materiales resistentes, ventilación y buen acceso para mezclar.

Artículos relacionados